Federico Aristizábal Acevedo es un músico, baterista, percusionista y arreglista colombiano que actualmente reside en la ciudad de Nueva York. Durante su paso por la universidad de Berklee College of Music compartió escenario con músicos como Pável Núñez, Miguel Núñez, Nicolle Horbath, Nina del Rio, Fia y Manuela Sánchez Goubert.
Su enfoque musical es el jazz y la música colombiana, fusionándolas y buscando sonidos nuevos desde esas influencias. Federico ha participado en giras por Latinoamérica y Estados Unidos, donde se destaca el festival de Jazz de Panamá y en el Boston Calling. Además, ha dado masterclasses de música y batería en universidades como la USFQ en Quito, EMMAT en Bogotá, EAFIT en Medellín y Berklee en Boston. Recientemente, estuvo en la gira ‘Cruce de caminos’ por Estados Unidos y Puerto Rico con Manuela Sánchez Goubert, además, trabaja como docente en Nueva York en una compañía llamada Musical IQ que va a colegios alrededor de la ciudad a enseñar música a niños pequeños, influyendo en el sector educativo y cultural.
«Crecí en Medellín, donde aprendí de la música y la cultura colombiana, llevándolas con orgullo donde quiera que esté. Estudié en la universidad de Berklee en Boston, donde me destaqué por tocar mucha música colombiana y fusionarla con elementos del jazz», comenta. «Mi propuesta artística busca traer los ritmos colombianos que escuchamos en nuestro país, y ponerlos en un contexto diferente. La mezcla del jazz con la música colombiana es una de las facetas que más me gustan de la música, y eso es lo que me hace diferente a muchos músicos en esta ciudad», agrega.
El músico tiene influencias variadas como la salsa y la timba cubana, el jazz y la música folclórica en artistas como Alexander Abreu, Kenny Garret y Grupo Bahía. A nivel de bateristas y percusionistas, sus principales referentes son Brian Blade, Elvin Jones, Francisco Mela, Kweku Sumbry; todos ellos con la habilidad de combinar la música africana o afrocubana con el jazz moderno.
Federico Aristizábal Acevedo hizo parte del sencillo ‘Cruce de Caminos’ de Manuela Sánchez Goubert en donde fue baterista y percusionista.
«Llevo tocando más de tres años con la banda de Manuela, y siempre es bonito ver el proceso de creación de canciones. Esta en particular fue muy especial porque era un arreglo bastante grande y en un ritmo del Pacifico colombiano llamado Currulao. Entre el pianista de la banda Samuel Zuluaga, el productor Simón Martínez y yo, fuimos dando ideas sobre la canción y el producto final nos encantó», menciona el músico.
Otro de los aportes de Federico es en la canción ‘Lejos (sesión en vivo)’ de Samuel Osorio.
«Hago parte de este proyecto desde que inició. Cuando Samuel sacó su primer álbum, quiso hacer un concierto en vivo con una banda, pero dado a que su música es bastante electrónica, tuvo que pensar las canciones de una manera distinta para que pudieran ser tocadas por personas en vivo. Estos arreglos en principio iban a ser solo para el concierto, pero dado al éxito que tuvieron, en especial ‘Lejos’, decidió hacer una grabación en vivo. En esta canción toco la batería», agrega.
‘SunBurn Live Sesh’ de Tino Erdos es otro de los proyectos en los que Federico Aristizábal ha dejado huella como baterista.
«Tino siempre fue un músico que admiré mucho en la universidad, y cerca a mi última semana como estudiante, me llamó para tocar esta composición suya. Estoy muy feliz de este proyecto, primero por lo bien que salió, pero también por lo bonito que fue tocar con estos músicos por primera vez, y por tocar música muy distinta a la que solía tocar en Berklee», puntualiza.
Dentro de las expectativas a corto y mediano plazo de Federico está asentarse en Nueva York, seguir trabajando como docente, pero a su vez tocar más y con distintos músicos en la ciudad. A largo plazo se ve compartiendo sus aprendizajes y conocimientos con los músicos de Colombia.
«En Colombia hay mucho talento por explotar, cuando yo estaba empezando en la música, sobre todo en el jazz, no tenía muchos ejemplos a seguir de músicos colombianos. Por eso, yo quiero llegar a ser esa persona a seguir si quieres hacer jazz en Colombia o jazz colombiano», argumenta Federico.
Federico Aristizábal considera que Estados Unidos es clave en su desarrollo como músico porque hay muchas oportunidades de conocer gente con un alto nivel musical y artístico. Además, Nueva York, es la Meca del jazz donde viven los mejores músicos del género en el mundo.
Durante los próximos meses, Federico hará parte del lanzamiento del segundo álbum de Manuela Sánchez Goubert, así como un show en Jazz at Lincoln Center, uno de los escenarios más icónicos de Nueva York. Adicionalmente, Aristizábal tendrá varios conciertos durante el verano en Estados Unidos y seguirá trabajando en NYC con varios artistas locales.
«Considero que es importante que se den la oportunidad de conocer y descubrir a Federico Aristizábal Acevedo en Colombia, Estados Unidos y Latinoamérica porque siento que mi crecimiento como músico siempre ha ido muy ligado con la música colombiana, pero después de venir a vivir a EE.UU., junté esos conocimientos previos con la cultura y el lenguaje del jazz americano. Mi lenguaje musical es muy único y mi propuesta muy relevante para todos los músicos de jazz colombianos», concluye.



























