El cantante y compositor puertorriqueño Cosme estrena BRUJO, un álbum conceptual contado a través del tarot, la música y un cortometraje filmado en Guayama, Puerto Rico.
Este disco, su primero como solista, habla sobre regresar a la raíz––reconectando con el niño interior––y recordar por qué Cosme comenzó a crear y creer en sí mismo dentro de la música. A través de seis cartas del tarot, ilustradas por el artista Alberto Santiago (creadas para el álbum y que forman parte integral del cortometraje): La Luna Rosa, El Músico, El Poeta, El Alquimista, El Sol y El Brujo, el proyecto explora distintas etapas emocionales y espirituales de su proceso e historia como artista: intuición, propósito, transformación, dolor, luz, y autenticidad.
“BRUJOnace de un momento muy personal donde me encontraba perdido, cansado, e inseguro sobre cómo volver a conectar con la música, al punto de considerar dejarla por completo. Iván Rivera fue mi productor musical y Kelmi Bermúdez mi director creativo y co-creador del concepto e historia del disco. El álbum también se desarrolla con un homenaje subyacente a Guayama, Puerto Rico, mi pueblo, conocido como ‘La ciudad bruja’, y a toda la música que me formó: desde lo que mi mamá escuchaba en la radio hasta artistas como Draco Rosa, Jarabe de Palo, Shakira, y La Secta All Star”, comenta Cosme.
El álbum explora sonidos inspirados en el rock y pop alternativo latino de finales de los ‘90 y principios de los 2000, mezclados con elementos folklóricos, ofreciendo momentos más orgánicos e íntimos como cantautor. Hay canciones nostálgicas y vulnerables, otras luminosas y expansivas. La producción, trabajada junto a Iván Rivera, buscó capturar esa sonoridad y sensación emocional de los discos con los que Cosme creció. El disco no busca sonar perfecto; busca sonar honesto.
“Quiero recordarle a las personas que todavía existe magia dentro de ellas, incluso cuando sienten que la han perdido. BRUJO habla de volver a uno mismo; de detenerse, escuchar la intuición y reconectar con aquello que realmente nos hace sentir vivos. Vivimos en una época donde muchas veces olvidamos por qué comenzamos a soñar, y este disco nació de volver a hacerme esa pregunta. Quiero enviar un mensaje de esperanza: siempre existe la posibilidad de transformarse, romper ciclos y elegir ser luz, incluso en los momentos más difíciles,” agrega Cosme.
BRUJO de Cosme le canta a la intuición y la certeza en ‘Incondicional’, la entrega y la vulnerabilidad en ‘No tengo duda’, al niño soñador y enamorado en ‘Cosas grandes’, al destino y al misticismo en ‘Embrujo’, a la libertad en ‘Capaz de lo ficticio’, al fluir y aceptar en ‘I Give Up’, a un amor eterno e imposible en ‘Canción oculta’, a aprender para desaprender en ‘Mira’, a la paz interior y la libertad en ‘Nadar al aire’, al dolor en ‘Para amarnos más’ y a los nuevos comienzos en ‘Pink Moon’.
«La mayor inspiración que tuve a la hora de componer el discofue regresar a mi historia. Después de pasar alrededor de ocho meses semi-retirado de la música, empecé a recordar momentos muy específicos de mi infancia y adolescencia: observar a mi madre cantar todas las canciones que sonaban en la radio, formar mi primera banda en el colegio, aprender repertorio nuevo semanalmente con mis amigos, obsesionarme con ciertos discos y escribir canciones diariamente por pura necesidad emocional», enfatiza Cosme.
«Recordé la magia que tiene la música y por qué me enamoré de ella. En ese momento, supe que el disco se llamaría BRUJO. Estaba conectado nuevamente con mis raíces, con mi ciudad bruja y con mi propósito. Por eso me inspiró mucho la idea del tarot como herramienta para contar esta historia y utilizarlo como simbolismo y mapa emocional que delinea cómo logré reconectar conmigo mismo y cómo volví a sentirme inspirado. Más que un disco, BRUJO fue una manera de reencontrarme», agrega el músico y productor.































